
Yo tengo un bosque, y es mío. Nadie puede entrar en él. Otros tienen otros bosques, seguramente mejores, pero yo tengo el mío, y nadie puede entrar en él. No voy muy a menudo, pero cuando puedo estar un rato, nunca estoy solo. En mi bosque viven muchos seres: hay Morlocks que acechan a Elois. Hay Nexus 6 que hablan con monstruos decimonónicos buscando una explicación a su artificial existencia. En mi bosque, los Hobbits tratan de escapar de los Nazgul, mientras que grandes conquistadores invaden imperios inmensos.
En mi bosque hay terrazas soleadas donde ocurren conmovedoras historias de amor, mientras niños buscan nombres para princesas imaginarias. Hay científicos angustiados por haber condensado su mal en su otro yo. Hay vampiros que caminan por paredes verticales, y vampiros elegantes que enamoran a sus víctimas.
Hay náufragos desfallecidos y caballeros que vencen a sus rivales en duelos sin par. En mi bosque suena la música que yo quiero, y veo bailar hadas luminosas en la oscuridad, junto a gaviotas que quieren vivir su independencia.
En mi bosque hay niños que se ocultan en bibliotecas y niños que se esconden en grutas, lejos de cualquier olor. En mi bosque habitan mis seres queridos; los vivos y los muertos.
Es mi bosque. No es mejor que otros, pero es el mío. Y nadie puede entrar en él.
Yorick