
Recuerdo cuando eras joven, brillabas como el sol.
Ahora tus ojos parecen agujeros negros en el espacio.
Sigue brillando loco diamante.
Te viste en medio del fuego cruzado,
entre la niñez y el estrellato.
Barrido por un aliento de acero.
Vamos, objetivo de risas lejanas.
Vamos tú, desconocido, leyenda, mártir ¡y brilla!
Intentaste encontrar el secreto demasiado pronto,
le gritaste a la Luna.
Sigue brillando loco diamante.
Asustado por las sombras de la noche,
y expuesto a la luz.
Sigue brillando loco diamante.
Agotaste tu tiempo con aleatoria precisión,
te marchaste sobre el aliento de acero.
Vamos, delirante contemplador de visiones,
Vamos tú, pintor, flautista, prisionero ¡y brilla!
Shine on you crazy diamond.
Cuando empecé a buscar información sobre la canción Shine on you crazy diamond, supe que iba a encontrar una gran cantidad de datos contradictorios. Pocas canciones hay que hayan creado tanta controversia. Desde traducciones absurdas como El brillo de tus ojos de diamante, hasta interpretaciones cercanas a la metafísica. Lo cierto es que la traducción literal del título está más cerca de la realidad que la búsqueda de mensajes más o menos profundos. Literalmente significaría Sigue brillando loco diamante, y es exactamente eso lo que creo que querían decir.
Si uno quiere hacer algo más que una traducción literal de una canción, y pretende trasladar el sentido de un idioma a otro, aun cuando sea una misión muy difícil, más aun cuando el nivel de conocimiento del idioma es limitado, ayuda el tratar de situarse en el contexto del autor cuando la escribió, sabiendo la dificultad insalvable que esto conlleva. Pues bien, una vez se empieza a investigar sobre esta canción uno se topa tarde o temprano con la figura de Syd Barrett, el mítico fundador de Pink Floyd. Que la pieza está dedicada a él parece universalmente admitido, y a medida que se va progresando en la interpretación de la letra, se llega a esta misma conclusión. En mi opinión la presencia de Barrett en el disco Wish you were here, más allá del aspecto musical, es evidente.
Syd Barrett, el loco diamante.
He encontrado referencias bibliográficas a, al menos, diez biografías de Syd Barrett, aunque cuando he decidido escribir sobre él, he procurado ceñirme a la de Malcom Jones y a las breves alusiones en entrevistas de Roger Waters y David Gilmour. La cantidad de datos, rumores, teorías más o menos descabelladas sobre su vida que se pueden encontrar resulta amedrentadora. Compañero de escuela, Barrett formó Pink Floyd junto a Waters, y temas como See Emily play o Astronomy domine son obra suya. Incluso el nombre de la banda lo ideó él, basándose en los nombres de dos de sus idolatrados músicos de blues: Pink Anderson y Floyd Council.
Hay diversas opiniones sobre su salud mental. Sus defensores más apasionados niegan cualquier enfermedad mental, y achacan sus problemas al abuso de drogas, sobre todo LSD. Otros afirman que sufría de varias patologías: Síndrome de Asperger, una incipiente esquizofrenia, etc. Personalmente dudo que sólo el LSD le causara una degradación mental tan acentuada, mucho más en una época en que los sicotrópicos estaban todavía en una etapa muy primitiva. Probablemente la droga encontró una grieta en los cimientos donde se enconó hasta hacer derrumbarse el edificio.
Sus lagunas mentales le llevaron a abandonar el grupo, entrando David Gilmour en su lugar. La influencia de Barrett sobre el grupo ha sido indiscutible y fácilmente detectable; el ambiente y la esencia de la música de Pink Floyd, ese aura espacial, el despertar sensaciones, es obra suya. No hay discusión posible. Años después de abandonar el grupo, Barrett llamó a la EMI para intentar grabar un disco, fue Malcom Jones, un ejecutivo de la empresa que conocía perfectamente el talento de Barrett, quien convenció a los directivos de la discográfica para que accedieran.
En principio el propio Jones empezó a producir el disco, pero fueron Gilmour y Waters quienes se hicieron finalmente cargo del asunto. La grabación fue difícil, pues los bloqueos mentales les hacían parar durante días. Al final, y casi sacándole las composiciones a la fuerza, vio la luz el disco The Madcap Laughs, una pequeña joya que deja claro que el padre conceptual de Pink Floyd es, indiscutiblemente, Syd Barrett; concepto que después supieron desarrollar admirablemente Gilmour y Waters. A pesar de su decadente salud mental, aún fue capaz de sacar un segundo disco poco después, que se tituló Barrett. Su influencia sobre la música experimental de los años sesenta y setenta ha sido decisiva, no sólo Pink Floyd, también músicos como David Bowie o los T.Rex de Marc Bolan reconocieron abiertamente haber bebido del talento de este maravilloso loco. Existen revistas que se publican periódicamente dedicadas a él. Los períodos de lucidez desaparecieron años atrás.
Pink Floyd para Syd Barrett.
Es difícil imaginar lo duro que sería presenciar la desintegración mental del amigo en el grupo, especialmente para Roger Waters. Las alusiones y canciones dedicadas, más o menos oficialmente a Barrett son varias en la discografía de Pink Floyd, desde Brain Damage (Daño cerebral) del disco The dark side of the moon, hasta las más evidentes Shine on you crazy diamond o Wish you were here. Mientras la primera es una exhortación a que se recupere, la segunda acepta que el daño es irreparable. Especialmente emotiva es la frase del estribillo de Wish you were here:
Cómo desearía que estuvieras aquí. No somos más que dos almas perdidas nadando en una pecera, año tras año. Pisando el mismo viejo suelo y ¿Qué hemos encontrado? Los mismos viejos miedos. Ojalá estuvieras aquí.
Al cabo de los años, Barrett se convirtió en un personaje de culto. Algunos le sitúan al mismo nivel de Janis Joplin o Jimmy Hendrix, a pesar de los esfuerzos de David Gilmour para que lo dejaran en paz. Lo cierto es que una leve aproximación a su figura genera un enorme campo magnético hacia su persona. En una de sus últimas entrevistas declaró: “Me hubiese gustado formar una banda de rock”. Amigo, ojalá tu mal te hubiese permitido apreciar, aunque fuese sólo por un segundo, qué banda de rock fuiste capaz de formar.
Syd Barrett murió el 7 de julio de 2006 a causa de un cáncer de páncreas.
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